Archivo | 9:32 am

29

17 Oct

Ayer cumplí 29 años. Ayer REM sacó disco en directo. No es la primera vez que coincide el estreno de un disco de REM con mi fecha de cumpleaños.

Mi estado de ánimo era, entre contenta y rara. Creo que era la primera vez que no me apetecía celebrarlo a lo grande, que sólo quería tranquilidad, era como “dejadme con mis 29 que es lo último de los ventitantos para irme a los taitantos”. Es el año en el que me toca saborear lo último de una decada impresionante, como la última cucharada de un helado perfecto o de un postre exquisito. Mi década exquisita.

Recibí llamadas, mensajes y felicitaciones de todos los que me importan y de algunas personas que ya casi ni tenía contacto. Me hizo mucha ilusión. Gracias a Miguel Espinar, Rubén, Covi, Zaida, Ana, Jesus, Alberto, Dani, Paloma, Miguel, Laura, mamá, papá, titos, primas, abuelos, Juan P, Elena, Pao, Vicky, Sandra, Victor, Canario, Jose, Lindsay, Narro, Charlie, Isma… y seguro que me dejo en el saco a unos cuantos.

Pao me dedicó este post, me llevé una gran sorpresa.

Vicky, me dedicó este otro y he de decir que de todas las cosas que me ponía que hiciera, me queda pendiente el baño de espuma, comprarme flores, que lo haré, adoptar un pez… creo que me conformo con darle de comer al gato que se ha colado en la urbanización, cotillear mi cajita de recuerdos, por que la tengo en chiclana.

En un atípico día de cumpleaños, desayuné un té con una tostada con aceite, comí un sandwich de pollo del foster con fingers de mozarella y me pegué una siesta de dos horas (en mí esto no es normal, no me gusta dormir la siesta pero estaba rota) Jose se pilló la tarde libre y estuvimos de tiendas en busca de mi regalo, que un poco fue el viaje a Frankfurt, otro poco, la cena que tuve en Madrid con mi hermano y Aitor y otro estos zapatos, además de un libro que se llama “Mil soles espléndidos“.

Lo que más me sorprendió del día de ayer, fue el mail de felicitación que me envió mi padre y que me hizo llorar un buen rato, así que aquí lo pego y lo comparto con vosotros.

“Hace unos minutos, en la cocina tomando un té con las niñas (enfermeras y administrativos que ya tienen de todo menos de niñas), dije que me parece mentira que hoy sea el cumpleaños de mi niña, pero lo que realmente parece increible es que un 16 de octubre de hace 29 años nació alguien, que pese a nuestros errores e inexperiencia, se convertiese en esa persona tan maravillosa física y sobre todo personalmente. Desde hace tiempo decidí no escatimar elogios ni admiración para quien se lo merezca y en ese sentido eres una de las personas más influyentes en mi vida (por tu madurez a pesar de tu juventud, por tu enorme humanidad a pesar de tu poco peso, por tu inmenso corazón y entrega a pesar de tu inseguridad) y a la que no le he dicho suficientes veces lo mucho que la quiero (y me consta que su madre y hermano igual).

Mucho besos.”

Muchas gracias a todos.